jueves, 14 de noviembre de 2019

LA SOMBRA ROSA



Ayer entró en casa una sombra rosa, atravesando la puerta, como todos mis fantasmas.

Yo estaba en mi rincón estratégico: sillón reclinable en ángulo, a mi derecha la ventana, a mi izquierda la entrada a casa, delante de mí la televisión/música, a mi alrededor mis libros.

Los fantasmas entran siempre por la puerta principal y se quedan a vivir en el pasillo, lo que les permite asomarse a las puertas de las habitaciones, donde, no sé por qué, no entran nunca. Ni a la mía. Yo siempre les hablo, y sé que me escuchan y me entienden. Sobre todo, lo que pienso.

Hacía mucho tiempo que no entraba ninguno. Aparecen cuando llegamos a una casa nueva, y ya se quedan. A mí me acompañan mucho.

Pero ayer, en un minuto en que alcé mis ojos de la pantalla, para descansar la vista, la ví. Por el pasillo se deslizaba un hálito rosa. Nunca han tenido color: son como sombras transparentes, pero todos distintos.

Pensé que era mujer, aunque parezca ñoño y machista, por el color rosa. Tampoco era transparente, lo que por un segundo me hizo pensar en alguien humano. Y me levanté del sillón, pero como es un movimiento muy largo, cuando llegué al pasillo ya no había nadie. Pregunté en voz alta, pero nadie me contestó. Y me tranquilicé comprendiendo que era un nuevo tipo de mis fantasmas. Aunque últimamente estoy un poco miedica, es por el género humano, nunca por mis fantasmas.

Incluso espero que nos hagamos amigas.





2 comentarios:

  1. Ayer hizo frío en la calle y hoy no parece mejorar, tal vez se refugió de las inclencias y te acompaña todo el invierno. Inspiradora ya es. Y eso se agradece.

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  2. Qué hermoso! Un fantasma rosa......, un ángel.....

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